Ley del buen samaritano
Primeros Auxilios y RCP Chile
El Buen Samaritano: compasión y protección
Tomada de la Biblia (Lucas 10:25-37), la parábola del Buen Samaritano narra cómo un viajero dado por muerto es socorrido por un desconocido que lo cura y vela por él. Más allá de su contexto religioso, transmite un mensaje universal: la obligación moral de socorrer al prójimo en peligro, con compasión y altruismo.
Inspiradas en este principio, numerosas leyes del Buen Samaritano se han promulgado en todo el mundo para proteger frente a demandas a quienes prestan asistencia de buena fe en una emergencia. Sin embargo, el alcance exacto de esa protección varía de una jurisdicción a otra: a continuación encontrará lo que dispone la ley aplicable a su región.
Su proteccion bajo la ley
El derecho chileno reconoce un deber de socorro, pero lo enmarca con una condición que le es propia. El artículo 494 N.º 14 del Código Penal, «omisión de socorro», es una falta sancionada con multa, que alcanza a quien encuentra «en despoblado» a alguien herido, maltratado o en peligro de perecer y no lo socorre pudiendo hacerlo sin detrimento propio. La exigencia de «en despoblado» limita ese deber a las situaciones en que la víctima no puede esperar ninguna otra ayuda, haciendo del testigo su único recurso.
Obligacion de rescate
En Chile, la omisión de socorro en despoblado es una falta sancionada con multa de 1 a 4 UTM; la pena es modesta, pero el mensaje no lo es: allí donde usted es el único presente, la ley cuenta con usted. En zonas pobladas, ayudar es más una elección personal que una obligación. Conviene saber que la Ley 21.156 (2019) obliga a disponer de DEA en ciertos establecimientos, pero como regla de instalación y capacitación: no contempla una inmunidad civil tipo buen samaritano para el reanimador lego. Razón de más para que la protección venga, ante todo, de la competencia.
Por que la capacitacion es importante
En un paro cardíaco, las probabilidades de supervivencia bajan cerca de un 10 % con cada minuto sin reanimación. En Chile, entre el desierto del norte, los valles centrales y las vastas zonas australes, la víctima depende muchas veces de una sola cosa: la presencia de un testigo que sepa qué hacer. Formarse en RCP y primeros auxilios lo hace capaz de asumir ese papel con calma, sea en la ciudad o solo «en despoblado». La competencia es la mejor de las protecciones: para la víctima y para quien la socorre.